[José Canalejas]
El momento exacto en el que José Canalejas decide detenerse frente al escaparate de la librería San Martín, en la Puerta del Sol, para contemplar un mapa de la guerra de los Balcanes. El instante en el que levanta la cabeza y ve reflejado en el cristal a un joven rubio y bien vestido que se acerca hacia él con paso decidido. Aún no sabe que ese joven es Manuel Pardiñas Serrano, al que solo le quedan unos minutos de vida. Aún no sabe que lleva una pistola Browning en el bolsillo y que la pistola va a funcionar a la perfección. Aún no sabe que le va a disparar un único tiro en la cabeza y que, antes de dispararse otro a él mismo, ese joven gritará "¡Viva la anarquía!"
[Louis de Saint-Just]
El momento exacto en el que Louis de Saint-Just, hermoso y terrible como la turbulenta noche en que lo engendraron, es abandonado por su amor de adolescencia, que le deja para casarse con un partido más ventajoso. El instante en el que decide marcharse a París y roba las joyas de su madre para costearse el viaje. Él aún no lo sabe, pero en París la revolución acecha ya en todas las alcantarillas. Él aún no lo sabe, pero será el responsable directo de la ejecución de miles de personas como miembro del Comité de Salud Pública. Él aún no lo sabe, pero la Historia le conocerá como el arcángel del terror.
[José Pellicer]
El momento exacto en el que José Pellicer, algo aburrido en su clase de esperanto, levanta la cabeza y cruza la mirada con Maruja Veloso, que le observa desde hace un rato. El instante en que se sonríen y Pellicer tiene la certeza absoluta de que será el amor de su vida. Ninguno de los dos lo sabe todavía, pero está a punto de estallar la revolución social española. Ninguno de los dos lo sabe todavía, pero él fundará la Columna de Hierro y luchará hasta el último aliento. Ninguno de los dos lo sabe todavía, pero la guerra se perderá y José será fusilado junto a su hermano Pedro el triste año de 1942.
[Louise Michel]
El momento exacto en el que Louise Michel alza la vista y sonríe divertida porque se acaba de proclamar la Comuna de París y los comuneros lo están celebrando disparando a los relojes de la ciudad. El instante en el que sabe que el tiempo acaba de detenerse y que el hecho de ganar o perder no tiene mucha importancia. Ella aún no lo sabe, pero será juzgada y deportada a una colonia en Nueva Caledonia, donde ayudará al movimiento independentista. Ella aún no lo sabe, pero el pueblo de París la llenará de flores a su regreso. Ella aún no lo sabe, pero se enamorará y él se llamará Ernest Girault.








