miércoles, 6 de marzo de 2013

cambios en La Canadiense




Después de mucha reflexión y de escuchar muchas opiniones diferentes, en la biblioteca libre La Canadiense hemos decidido hacer algunos cambios. A partir de ahora, lo libros que se enlazarán serán de dominio público, con licencia Creative Commons o distribuidos libremente por el propio autor o la propia editorial. Es decir, contarán con permisos expresos para su difusión libre. El debate sobre la propiedad intelectual y los derechos de autor es algo que todavía no tenemos del todo resuelto y que creemos que aún está por concretar, sobre todo en el contexto de internet. Aunque no subíamos libros que se hubiesen publicado recientemente para no perjudicar a los autores y las editoriales, ahora hemos decidido apostar por este camino.

Es una opción que tiene dificultades y que supone mucho más trabajo para nosotros, pero creemos que merece la pena. Además, va a permitir que se den a conocer obras de autores menos conocidos que cuelgan sus propias obras en Internet, y no solo los clásicos que de todas formas pueden encontrarse en las bibliotecas. De hecho, el que quiera enviar un libro lo puede hacer al correo, estaremos encantados de recibirlas. De momento hay quince obras, pero solo es el principio.


lunes, 4 de marzo de 2013

aprender a rezar

 

Aprended a rezar 
mientras tengáis lengua.
Nadie escucha
las oraciones de los muertos

miércoles, 27 de febrero de 2013

el príncipe Guillermo vestido de chav o cómo la lucha de clases nunca acabó

 



Es una calurosa tarde de principios de abril y miles de británicos se sientan delante del televisor para ver las noticias de la tarde. En sus pantallas aparece la imagen del príncipe Guillermo, pero su vestimenta dista mucho de ser la que normalmente lleva el heredero al trono. En las fotos, tomadas durante una fiesta organizada para celebrar el final del primer trimestre en Sandhurst, aparece vestido con una camiseta ancha, una gorra de béisbol y un montón de joyas enormes que imitan el oro. Va disfrazado de chav, es decir, de uno de esos jóvenes de clase trabajadora procedentes de las barriadas de viviendas sociales que se caracterizan por vestir ropa deportiva y lucir joyas llamativas. Lo que aquí llamaríamos un choni. Es el año 2006, pero podría ser cualquier otro. Al fin y al cabo, no es más que un miembro de la realeza ridiculizando la forma de vestir de sus súbditos de clase baja para echarse unas risas con sus amigos ricos. Y eso es lo que han hecho siempre las clases privilegiadas.



Aquí el resto de mi reseña de Chavs: la demonización de la clase obrera, de Owen Jones (Capitán Swing, 2012). Muy, muy recomendable.


lunes, 25 de febrero de 2013

febrero lácteo// Rocío Cerón



Febrero es un mes extraño. Corto, frío y extraño. Intento recordar algo importante que me haya pasado un mes de febrero, pero confundo las fechas. Cuando era adolescente, era divertido. Mi madre pertenecía a una especie de secta que celebraba las fiestas celtas y a principios de febrero era el Imbolg, la fiesta de la leche. Luego a esa fiesta los cristianos la llamaron la Candelaria, pero lo que los celtas celebraban era que comenzaban a parir los animales y daban leche. No era una secta que molase, no se sacrificaban carneros ni se invocaba al anticristo. Ni siquiera se quedaban con todo tu dinero, ni había orgías desenfrenadas, ni te lavaban el cerebro. Era más bien una especie de mezcla entre un grupo de reiki y otro de autoayuda, pero aún así yo iba de vez en cuando. El Imbolg era una de mis fiestas favoritas porque se hacían ofrendas a los muertos vertiendo leche en el suelo. De alguna manera, que los muertos bebiesen aquella leche me parecía lo más creíble de todo.

Creo que esa asociación con la leche y los huesos es lo que me ha hecho acordarme de un poema de Rocío Cerón que leí hace unos meses. Llegué a su blog a través del de Luna Miguel y allí tenía colgado su poemario "Tiento" para descargarlo libremente. Lo leí del tirón, sin despegar los ojos de las páginas, y me di cuenta de que había descubierto algo hermoso. Después metí su nombre en Google y apareció "Soma", un poemario que había sido publicado en papel en Argentina en 2003. La edición ya estaba agotada, así que la propia autora o la propia editorial habían subido parte de él a la red. Apenas había unas pocas páginas, pero era una de esas pequeñas joyas que a veces encuentras en Internet de la forma más inesperada. Creo que "Tiento" ya no puede descargarse, pero las doce páginas de "Soma" siguen estando disponibles. En él está el poema al que me refería antes, pero no es mi poema preferido de Cerón. Mi poema preferido es "América" y nunca lo leí. Solo la escuché recitarlo. 
 
 
 
La sucesión de las cosas espléndidas

a.

Comencé los días sin Padre. En lo simple de las cenizas había sed, hartazgo de cosas ordinarias. Atragantado de tanta bilis supe que el tiempo era un mosaico de memoria y deudos:--------------------------------------------------------------------------------------en el claro de este día el silencio es hermosura que habita entre mis dientes.

b.

Rendí a los hundidos —sepulcro— una reliquia de sombras, la habitual llamada de rabia del doliente. Alguien reconocible sobre el lecho me recuerda ahora que la ausencia —nudo— es una patria (cimiento, hoguera donde ya clarea, ya abre sitio, ya no arde la herida sobre el párpado):
-----------------------------------enlazadas las manos, el milagro deja de ser artificio.


c.

Es él, el que da, retribuye los afectos. Él. Acumulándose en su fe. Él, suplantando la hoguera. Abreva de la desdicha: es un hombre sitiado. Un Dios sin rostro (acuérdate de mí Padre, acuérdate del balanceo y la infancia, acuérdate de la flecha y lo infinito), un hombre rehén de su memoria. Su cuerpo es presagio —mancha— vertiente atravesada por un lazo de sangre (acuérdate Padre, los hombres son sombra, la fe, guillotina).


d.
Es sei. La luz vacía. La masa delirante, arrastrada hacia el habitar, hacia tierra de lastras. La tarde —nunca en abril— donde una palabra (minúscula, intacta, sólo tres letras) establezca su reino. El tiempo donde los nombres regresen / yazcan / y salgan hombres al encuentro de hombres. La llegada de la raíz, la hora en que florezcan las sílabas y las piedras vuelvan a su lugar entre los muros de las casas. Un yo, un tú, un nuestro, un aquí, un fulgor profundo, una patria. Sea.

e.
Coloqué vestigios en las aguas (visibles sólo a los ciegos). En la oración escrita no había manos tendidas sólo un templo destruido / petrificada palabra que cortaba el rostro / un puño de tierra llevado por el viento:
-----------------------------------Era resaca, hábito de malestar afincado, angustia encadenada al cuerpo. Era hecho, trazo de aire entre brezales (si herida o mansedumbre / regazo o camposanto):
-------------------------------------------------------------------------------------------Era mi Padre quien sonreía. Era la sangre de vuelta en casa.







Enlace a América

Enlace a Soma

viernes, 22 de febrero de 2013

descripción de la vivienda




Ayer me leyeron este poema en voz alta y entendí que solo puede ser leído de ese modo.



Habitaciones maniáticas para el hombre y su sueño; como la plata
despiertan pasiones. Pasadizos
hacia oriente como punto de desprecio enlazan
piezas de pluma, pelo o escama, soportes consagrados
de las fuerzas malévolas. Jardín
que contiene, símbolo de la ignominia,
a la bestia en el hombre, la rubia vaca
de fauces abiertas
por las que sale
a veces
manchado follaje.

Alcobas
en las que seccionan cerebros a hachazos, donde medran,
con la ayuda de ritos diplomáticos,
el hongo, el tifo que aventaja al conserje, la teneza, la pinza
que arrebata cabezas. Diancecht
así mata a la hija, botánica, apasionada,
por divulgar los nombres de las sesenta y cinco especies
crecidas sobre la tumba
de Miach
la hermana.

Cenizas húmedas en el suelo del hogar
aplicadas en la herida incurable abierta
en el pecho del valiente, balaustrada
volcada al océano, valoración nocturna
de una brizna de tierra, puñado de materia primitiva
útil en la caza de gamos. Baños, piscinas,
mármoles de madriguera incrustados
en la falda de granito del nombre del dueño, hombre
de peculiar contorno, caballero indultado, no sólo en la lápida
sino en las mentes de tantas niñas color anís,
fervorosas filles chatouillées.


"Descripción de la vivienda"
Hiela sangre
Francisco Ferrer Lerín

martes, 19 de febrero de 2013

no os fiéis de los verdugos

 


No os fiéis de los verdugos
porque su mano también es empujada
por cristos que duermen
envueltos en sus cabellos
y colocan sus larvas
en los oídos de los hombres