domingo, 21 de octubre de 2012

la experiencia con los alfileres del coleccionista de insectos



La tórtola apuñalada 
no es una víctima,
es un tipo de tórtola.

Berta García Faet



Aquel día conocimos al coleccionista de insectos que vivía en el Museo de la Tortura de San Pertersburgo. Su experiencia con los alfileres y los murmullos incomprensibles le había hecho comprender dos cosas:

1. Que un corazón de mamífero sometido/ a altas dosis de desierto tiene la propiedad de predecir lo venidero cuando es cortado en pequeños trocitos y colocado debajo de la lengua.
2. Que lo que se acaba (lo triste)/ no anula el suceso (lo bello)/ sino que le es paralelo.

Por eso cuando vinieron las heladas rojas el coleccionista de insectos decidió encerrarnos en el sótano. Cada noche encendía un candil distinto y nos hablaba de los murmullos de los insectos, que cantaban en lenguas extrañas. Nosotras nos sentíamos bonitas: eso bastaba: eso entonces bastaba.  



[es un cuento colectivo. La imagen del museo de la tortura y los versos en cursiva son del poemario "Fresa y herida", de Berta García Faet, que recomiendo mucho. La imagen de las heladas rojas es de Giovanni Collazos, al que también tenéis que leer tanto como podáis. Lo demás es mío.]

viernes, 19 de octubre de 2012

cuando puedes ser cualquiera, eres todos // por qué cubrirse la cara en una manifestación



 [Asturias, 2012]


"Cubrirse el rostro es un símbolo muy poderoso frente a un poder que se basa en la identificación y la clasificación, porque implica negarle esa capacidad. Implica decirle que no se está ahí en tanto que individuo, sino como parte de una colectividad, de una comunidad. Que no eres alguien con nombres y apellidos, sino que puedes ser cualquiera. Y cuando puedes ser cualquiera, eres todos.

Cuando un minero se cubre la cara no lo hace porque sea un infiltrado ni porque tenga miedo, lo hace porque es un símbolo que muestra su lucha y que dice que esa lucha no es por él, sino por todos los que van a quedar en la calle como consecuencia del cierre de las minas. Cuando un minero se cubre el rostro, todos somos él."


Un poco de debate sobre por qué cubrirse la cara en una manifestación. O sobre por qué no caer en la paranoia colectiva de los infiltrados. Para leer la columna entera, hacer clic en el enlace de abajo:


miércoles, 17 de octubre de 2012

como si te despertases de un sueño muy, muy espeso o como si tuvieses un líquido oscuro y denso en el cerebro




Odio usar el blog para quejarme, pero ayer tuve un día de mierda. Llevo casi un mes arrastrando mogollón de cansancio y de problemas de salud. En este último mes he tenido que mudarme de casa, he perdido amigos que se han ido a trabajar fuera de Madrid y de España, he perdido el curro que representaba casi todos mis ingresos y he tenido que hacer frente a problemas económicos importantes en la familia. En realidad no es nada que no le esté pasando a la mitad de este país de mierda que se está cayendo a pedazos, y ni siquiera es tan grave como lo que le pasa a mucha gente que tiene que afrontar desaucios o que tiene que dar de comer a sus hijos, pero supongo que ayer mi cuerpo dijo que ya estaba bien. A las seis y media me desplomé en el suelo del salón. Se me empezó a nublar la vista y después solo recuerdo a mi hermano zarandeándome y al perro aullando como un lobo. Estuve poco tiempo inconsciente, pero es una sensación muy rara, como si te despertases de un sueño muy, muy espeso o como si tuvieses un líquido oscuro y denso en el cerebro. Me llevaron al hospital y me hicieron varias pruebas, pero solo era un bajón físico. El médico me dijo que lo veía a diario, que desde hacía un par de años los problemas derivados del estrés y del cansancio estaban en límites alarmantes. La Máquina debe de haber decidido que la contaminación, las jornadas de trabajo extenuantes y los transgénicos son métodos de genocidio demasiado lentos, y ha optado por acelerar el proceso. Para qué matar de obesidad a alguien si puedes matarlo de hambre. O mejor: de las dos cosas a la vez.

Acabo de despertarme después de dormir quince horas seguidas y tengo la sensación de haber estado toda la noche soñando los mismos sueños, como en un bucle. He vuelto a soñar con que estaba en una trinchera y alguien cantaba, creo que ya lo conté una vez. También he vuelto a soñar con el chico del jersey gris, con el que sueño tan a menudo que tengo la sensación de conocerle. Y he soñado una forma de arreglar que ayer no pudiese estar en el recital. Creo que la pondré en práctica este fin de semana, y espero que sirva como disculpa y como agradecimiento por todas las muestras de cariño, que han sido muchas. Ya lo veréis, espero que os guste.

[no me deja comentar en el blog, pero muchas gracias a todos por los ánimos, de verdad que me llegaron. El perro se llama Urko]

lunes, 15 de octubre de 2012

plan para mañana por la noche (conmigo)


Mañana leo en Diablos Azules (c/ Apodaca 6, metro Tribunal, Madrid) a las 10. Para los que no podáis o no queráis venir por lo que sea (familia, amigos que me habéis abandonado en Madrid, gente que vivís lejos, etc) me podéis ver en streaming en La Hoja en Blanco.

domingo, 14 de octubre de 2012

una historia sobre ciervos



Un amigo me dijo que el collage era el arte de los locos, porque sacabas lo que tenías en el fondo de la cabeza, lo que ni siquiera tú sabías que existía. No sé si será cierto, pero a mí es de las cosas que más me relajan. La poesía a veces duele y el análisis político exige mucho, pero para el collage puedes dejar la mente en blanco y preocuparte solo de recortar brazos, de encajar cabezas de insectos con cuerpos de ancianos,  estampas de santos con fotografías viejas de niños disfrazados. Hace poco descubrí que también podía hacer collage en vídeo, y ahora cuando necesito parar de darle vueltas a algo, me paso tardes enteras buscando vídeos en Youtube, los edito y salen cosas como la de más arriba. Supongo que tiene mucho que ver con "El libro de la crueldad", que hay imágenes y obsesiones parecidas. Está hecho a partir de escenas de películas como "Gummo" o "Fausto", de documentales, de imágenes tomadas con cámaras nocturnas en el bosque, de programas de sucesos paranormales, de vídeos caseros colgados en Youtube. Supongo que cuenta una historia. Sobre los ciervos, o sobre la crueldad o sobre mí, no lo sé. 

viernes, 12 de octubre de 2012

las predicciones, la dominación y las alternativas// "La convivencialidad", de Ivan Illich



Os dejo mi reseña en la revista Culturamas de uno de esos libros que te entran en la cabeza como un disparo y te dejan el cerebro hecho trozos. Me emocionó y me puso la piel de gallina a partes iguales, sobre todo cuando predice treinta años antes la crisis en la que estamos inmersos. Y no queráis saber el final de la predicción si no hacemos algo por cambiar las cosas, lo cuento en la reseña: