miércoles, 3 de octubre de 2012

todos los grillos que he ido atrapando





Cuando el baile vuelva a empezar/ quizá yo ya esté demasiado lejos, pero los tres ancianos barceloneses comedores de tierra seguirán dando palmas para que tú no dejes de girar. Después esperarán hasta que te duermas y colocarán la pata derecha de un cuervo sobre tu pecho para que les cuentes en sueños todo lo que murmuran los insectos debajo de la tierra. No saben que he cogido la noche y la he inventado de nuevo, por eso algunos días han dejado de existir: el 17 de febrero de 1657, el 1 de marzo de 1923, el 4 de enero de 1315. Por eso hoy ha anochecido antes de la cuenta y cientos de cocheros alemanes han sido atacados por bandadas de libélulas. Cuando la lluvia vuelva a caer/ mis manos habrán rezado tanto/ que quizás no tenga fuerzas para clavar en tu pared todos los grillos que he ido atrapando, pero puedo guardarlos en frascos de cristal hasta mi regreso. Mi regalo de bodas será que tengas música siempre que quieras.



[los versos en cursiva pertenecen al poemario La luna lleva tu nombre tatuado, escrito Rubén Romero Sánchez y editado por Huerga y Fierro. Son mejores cuando los recita él: el próximo lunes en Libertad 8 a las 20.00 horas]

lunes, 1 de octubre de 2012

cuaderno de vuelo o cómo dejar que un montón de pájaros te haga pedazos



Hoy se publica un proyecto en el que participo y que tenía muchas ganas de ver y de compartir, Cuaderno de vuelo. Se trata de una publicación a medio camino entre el fanzine y el libro que ha coordinado y diseñado Dara Scully, con la que ya alucinaba como fotógrafa (sus fotografías están en muchas de las entradas de este blog) y con la que empecé a alucinar como escritora cuando descubrí sus poemas y sus cuentos. Creo que ha hecho una selección muy buena  tanto para los textos como para las ilustraciones, y no quiero que parezca un rollo de promoción a mis colegas porque no lo es (ni siquiera tengo el gusto de conocer personalmente a ninguno de ellos). Además, lo mejor es que lo descubráis vosotros mismos: haciendo click AQUÍ  se puede leer entero. Disfrutadlo.





viernes, 28 de septiembre de 2012

la desesperanza es tan cierta que las lámparas



La desesperanza es tan cierta que las lámparas, por eso los durmientes no deben comer la carne melancólica de la liebre ni permitir que la casa se incendie los días veinticinco de cada mes. La desesperanza es tan sola que los cuervos, por eso no debes escuchar las canciones de los durmientes ni beber de las fuentes junto a las que se sientan. El éxodo de las polillas/ en verano hacia las lámparas/ nada tiene que ver con el dolor, dirán, pero no es cierto: ellos saben que las polillas llevan sobre sus alas la tristeza del mundo. No somos peligrosos:/ dormimos profundamente cuando dormimos, dirán, pero no es cierto: si colocamos una cabeza de saltamontes sobre el estómago, se cura la icteria. Si la colocamos sobre los párpados, la tuberculosis. No los escuches. Recuerda: lo importante son los gatos/ o que te aplasten las heridas en lo oscuro. 



[los versos en cursiva pertenecen al poemario "Sociedades en trastienda", escrito por la bella Lidia Fernández y editado por Ediciones Crusoe. Lo recomiendo mucho]

martes, 25 de septiembre de 2012

una historia de las que hacen y curan heridas para un día como hoy


Severino Di Giovanni


América Scarfó



Investigando para un artículo que espero que se publique pronto (he puesto velas a Marilyn Manson y a Santa Gema bonita) me encontré con una historia de esas que hacen heridas. O que las curan, no lo sé. De todas formas me apetecía contarla, sobre todo un día como hoy, en que la gente sencilla y valiente saldrá a la calle para luchar por lo que es suyo.

Argentina, 1928. Severino Di Giovanni es perseguido por la policía por luchar para que unos pocos no decidan sobre la vida de todos, por creer que es posible cambiar las cosas. Acepta la invitación de la familia Scarfó, que se ofrece a refugiarlo en una habitación de su casa, una especie de piso franco. Di Giovanni llega allí de noche, con su mujer y sus dos hijos pequeños. Solo tiene veinticuatro años, pero aparenta muchos más. Quizá porque su mirada hace daño incluso cuando se ríe. Se sienta en la mesa de la cocina y le pregunta a los tres hijos del matrimonio Scarfó si son anarquistas. Todos dicen que sí. El mayor solo tiene unos años menos que Di Giovanni, y pasa a formar parte de su grupo de afinidad, de los compañeros con los que seguirá luchando a pesar de estar perseguido. La menor tiene quince y se llama América. Él la mira y sonríe. No lo ha dudado ni un momento.

Pasan las semanas y la estancia en casa de los Scarfó comienza a prolongarse. El matrimonio de Di Giovanni hace mucho que no funciona, quizá nunca lo hizo, y él empieza a enamorarse de América. En medio de una casa llena de gente y de una cuidad llena de plomo y cenizas. Ella es solo una adolescente y él empieza a ser atacado por todos los frentes, incluso dentro del propio movimiento. América le defiende escribiendo una carta a Émile Armand, el teórico más importante del amor libre, un francés loco que creía en el amor por encima de todas las cosas:

"Creímos, al principio, que sería imposible. Cada uno continuó viviendo entre la duda y el amor. El destino hizo lo demás. Abrimos nuestros corazones, y nuestro amor y nuestra felicidad comenzaron a entonar su canción en medio de la lucha y del ideal. El amor libre que no conoce barreras ni obstáculos. También su mujer simpatiza con nuestras ideas. Fue así como la esposa de mi compañero y yo hemos llegado a ser amigas. Ella no ignora nada de lo que representa para mí el hombre que vivía a su lado, porque él se lo confió. Por otra parte, él la dio libertad de actuar como ella deseara. [..] Pero he aquí que algunos se han erigido en jueces. Hay también otros que nos tratan de degenerados y de enfermos. A todos ellos les contesto: ¿por qué? ¿porque vivimos la vida en su verdadero sentido? ¿porque amamos sin importarnos los códigos o las falsas morales?"

Sin embargo, la militancia es arriesgada y Di Giovanni acaba siendo detenido en 1930, junto al hermano de América, Paulino. La orden del Presidente Uiburu es clara: deben ser ejecutados. América tiene que huir y las cartas de amor que le escribía a Severino son confiscadas por el gobierno. No las recuperará hasta sesenta años más tarde, con 86. "No vengo a pedir nada, vengo a reclamar lo que es mío", dijo.





[La obra más importante sobre amor de Émile Armand, "Vida sensual y camaradería amorosa", puede encontrarse en la biblioteca del blog.]
 [Esta entrada va con especial cariño a todos lo que me leen desde Argentina, que sé que son algunos]

domingo, 23 de septiembre de 2012

los bosques de maleza



Preparamos la tarima
donde serán ahorcados
los ancianos
que hablaron de la sífilis
demasiado alto,
las ancianas
que fingieron ser
muchachas leprosas
de piel delicada.

Observamos los cuerpos
que flotan en el lago,
pero el pelo de los muertos
fermenta despacio:

no tenemos tiempo
de rociar con ácido
los bosques de maleza.





viernes, 21 de septiembre de 2012

el día de los platillos volantes







Aquel día aterrizaron los platillos. Cientos de ellos, dorados,
Silenciosos, bajaron del cielo como inmensos copos de nieve,
Y los terrícolas salieron
            a contemplar su descenso,
Expectantes, ansiosos por saber lo que nos esperaba
             en su interior
Y sin saber si seguiríamos aquí mañana
Pero tú ni siquiera te diste cuenta porque

 
Aquel día, el día que llegaron los platillos volantes,
             fue a coincidir
Con el día en que las tumbas liberaron a sus muertos
Y los zombis levantaron la mullida tierra
O salieron disparados, tambaleándose y con los ojos
             mortecinos, imparables,
Se acercaron a nosotros, los vivos, que gritamos y salimos
             corriendo,
Pero tú no te diste cuenta porque

 
El día de los platillos-zombis-dioses de la guerra
             las compuertas se rompieron
Y fuimos arrollados por genios y duendes
Que nos tentaban con deseos y prodigios y eternidades
Y encanto y sabiduría y corazones
             fieles y valerosos y calderos de oro
Mientras los gigantes arrasaban la tierra
             a su paso, junto con las abejas asesinas,
Pero tú no te enteraste de nada de esto porque
 

Aquel día, el día de los platillos el día de los zombis
El día del Ragnarok y las hadas, el
             día en que se desataron los fuertes vientos
Y las nevadas, y las ciudades se volvieron de cristal, el día
En que murieron todas las plantas, se disolvieron
             los plásticos, el día
En que los ordenadores se encendieron con un mensaje
             en sus pantallas que nos exhortaba a obedecer, el día
En que los ángeles, borrachos y confusos, salieron de los bares
             con paso vacilante,
Y tocaron todas las campanas de Londres, el día
En que los animales comenzaron a hablarnos en asirio,
             el día del Yeti,
El día de las capas al viento y de la llegada de
             la Máquina del Tiempo,
Tú no te enteraste de nada porque
estabas sentada en tu habitación, sin hacer nada
ni leer siquiera, tan sólo
mirabas el teléfono,
preguntándote si yo volvería a llamarte.


Neil Gaiman