martes, 31 de julio de 2012

fanzine colectivo o cómo ver porno mientras recitas a Nietszche



Desde hace más de un año pertenezco a un colectivo con otra gente que escribe, dibuja y hace diseño gráfico. Al principio comenzamos con un blog, pero hace poco decidimos pasarnos al papel y publicar en forma de fanzine, autogestionando todo el proceso y con el rollo macarra y "do it yourself" propio del mundo del fanzineo. Y el resultado es lo que veis en la foto, un fanzine de 40 páginas con desplegables, textos, poemas, dibujos, pegatinas, porno hardcore con citas de Nietszche  y todo lo que teníamos en la cabeza. Lo vendemos a 3 euros y lo que saquemos será para pagar el siguiente número y hacer una especie de fiesta-presentación en Madrid a la que estáis todos invitados.


[se puede comprar en la librería Traficantes de Sueños en Madrid o contactando con cualquiera de nosotros vía mail, facebook, etc. También en el mail del colectivo colectivolajauria@gmail.com]

domingo, 29 de julio de 2012

las interferencias//los huesos usados para hacer nidos//clu-clu









A veces tengo la sensación de tener ruido dentro de la cabeza. Un ruido como de interferencias, con imágenes y palabras que no entiendo, pero que tienen relación unas con otras. Como oír conversaciones sueltas o ver fragmentos de una película sin sonido. Pero de repente hay algo que lo hace encajar todo, y entonces el ruido empieza a tener sentido. Esta vez fue el final de un poema de Ferrer Lerín:

Clu nombrado desde la cuna Clu
por su padre John Gulager actor de vaudeville
por el clu-clu del rojo pájaro
Red Bird nombrado en Oklahoma Clu-Clu
en Holdenville donde al nacer Clu Gulager
el dieciséis del once de mil novecientos veintiocho
varias avecillas clu-clu preparaban ya sus nidos
con huesos de hermanos clu-clu
fallecidos en el tórrido verano. 

Fámulo
Francisco Ferrer Lerín
(Tusquets)

miércoles, 25 de julio de 2012

el capitalismo es un gran matadero y los animales somos nosotros // La Jungla, de Upton Sinclair


Abrí La jungla pensando que era un libro sobre la industria de la carne. Una novela sobre las grandes granjas y mataderos industriales que día a día alimentan a millones de personas a base de cadáveres, dolor, hormonas y antibióticos. Y sí, en La Jungla hay todo eso, hay animales enfermos que son sacrificados  y envasados en forma de fiambre, carne en mal estado mezclada con toda la demás, cerdos sacrificados a golpes en habitaciones donde la sangre llega a los tobillos. Prácticas que fueron denunciadas entonces pero que no han cambiado mucho:

No hace falta decir que hacinar aves deformes, drogadas y sometidas a un alto nivel de estrés en una sala asquerosa y llena de heces no resulta muy saludable. A parte de las deformidades, los pollos de granjas industriales sufren problemas de visión, infecciones bacterianas en los huesos, parálisis, hemorragias internas, anemia, tendones rotos, las patas y los cuellos torcidos, enfermedades respiratorias y sistemas inmunitarios debilitados. Los estudios científicos y los estudios gubernamentales indican que prácticamente todos los pollos (alrededor del 95%) presentan una infección de E.coli (un indicador de contaminación fecal) y que entre el 39 y el 75% de los que llegan a las tiendas siguen infectados. De un 70 a un 90% presenta infecciones de otro patógeno potencialmente letal: la campylobacteria. Suele recurrirse a baños de cloro para eliminar la suciedad, el hedor y las bacterias. 


Pero La Jungla es mucho más. La novela de Upton Sinclair es la historia de cómo los de arriba torturan y asesinan a los de abajo, de cómo el capitalismo es otro gran matadero donde los animales somos nosotros. [Ostrinki le demostró que los conserveros habían sacado de él exactamente el mismo beneficio que obtenían de uno de sus puercos. En eso, obreros y animales se encontraban igualados, y de unos y otros obtenían los patronos idénticos beneficios] Durante treinta y seis capítulos asistimos a la explotación laboral, a la humillación, a la impotencia, a la destrucción de la masa de trabajadores que nutre la industria cárnica de Chicago. A un dolor que te hace un nudo en el estómago mientras estás leyendo.

Y, sin embargo, en el libro hay también esperanza. No la esperanza individual de encontrar la salida del laberinto, sino la esperanza colectiva de derribar sus paredes. La esperanza de acabar con un sistema que se alimenta del dolor de los que estamos abajo. Dicen que cuando un cerdo consigue escapar de la granja, levanta los pestillos de las cercas de sus compañeros. Quizá podamos aprender algo. 




[[La primera cita es de Comer animales, de Jonathan Safran Foer (Seix Barral). La segunda de La jungla, De Upton Sinclair (Capitán Swing)]]



viernes, 20 de julio de 2012

"ojalá tuviera un hijo tan rojo como la sangre y tan blanco como la nieve"



"Mi madre me mató
mi padre me comió,
y mi hermana Marleenken
mis huesecitos recogió
los guardó en un paño de seda
y bajo el enebro los dejó,
pibí, pibí, ¡qué pájaro más lindo soy!"


Del Enebro
Jacob Ludwig y Wilhem Karl Grimm
ilustraciones de Alejandra Acosta
(Jekyll y Jill)

jueves, 19 de julio de 2012

el corto verano de la anarquía




Ayer, día 18 de julio, se cumplieron 76 años del golpe de Estado que instauró la dictadura del general Franco. Pero es una fecha que no me importa en absoluto. Lo que me importa es lo que pasó el día siguiente, el 19, cuando comenzó la Revolución Social. En España ha habido varias guerras civiles, pero lo que pasó entre 1936 y 1939 no fue una guerra civil. No os creáis a los que os digan que fue una guerra fraticida, porque no lo fue. Lo que sucedió entre 1936 y 1939 fue una revolución social y una contrarrevolución, una guerra de clases.

El día 19 estalló la insurrección y, con ella, la fiesta. Las milicias se organizaron en unas pocas horas, de forma autónoma, y los milicianos se armaron y partieron al frente. En las zonas en las que los contrarrevolucionarios no consiguieron tomar el poder enseguida, la sociedad comenzó a organizarse de forma autogestionada: se tomaron fábricas, se colectivizaron tierras, se organizaron consejos obreros, se tomaron los medios de producción, e incluso en algunos sitios se abolió el dinero. Y empezó el verano más hermoso que ha habido nunca aquí, el corto verano de la anarquía, como lo llamó Enzensberger. Luego llegó el invierno, y el frío y la nieve, pero ésa es otra historia. 

miércoles, 18 de julio de 2012

instrucciones para descuartizar a alguien, cocinarlo y comerlo en 1460



En un pastel
triturada y molida
la punta de un dedo
fue encontrada.

Quedó turbado
quien la encontró
y reconoció
lo que había:
había además
un trozo de oreja.

Carne de ternera
creían comer
aunque encontraran
la uña y el dedo
partidos a trozos.

Todos lo miran
y consideran
que ciertamente
carne de hombre es. 

La pastelera
con dos ayudantes
-hijas mayores-
era hornera
y tabernera.

De los que iban
y allí bebían,
algunos mataban,
trituraban la carne,
hacían pasteles,
de las entrañas
salchichas hacían
o longanizas
las más finas del mundo. 


Jaume Roig
Llibre de les Dones (1460)
traducido por Antoni Marí