martes, 7 de febrero de 2012

la máquina se expande: michaeljackson´s trip

El día 4 del 3 de 1980, Michaeljackson, el primer cyborg de la postmodernidad hiperreal y ultraviolenta fue sometido a una intervención quirúrgica para modificar la configuración estética de sus conductos nasales. En la intervención, su tabique de cartílago fue sustituido por otro creado a partir de un nuevo tipo de plástico desarrollado específicamente para ser introducido en el cuerpo humano. El material con el que estaba fabricado impedía que el cuerpo lo reconociera como un elemento extraño. La Máquina descubría su potencial para crear replicantes a partir de una serie de modificaciones físicas cuyo fin era aparentemente estético.

Sin embargo, el escaso desarrollo que habían alcanzado las intervenciones de implantación de prótesis a principios de la década de los 80 hicieron necesarias 13 operaciones más para lograr la mutación perfecta: la creación de un sujeto mejorado quirúrgicamente en el que habían sido eliminados todos los rasgos reconocibles de sexo, edad o raza. La hiperrealidad tenía a un nuevo subdios al que adorar. El infrafuturo implosionaba en un videoclip de los 40 principales. Mientras, el comecocos sufría una mutación que acabaría convirtiéndolo en las glándulas mamarias ultrapixeladas de Lara Croft en la escena final de Tomb Raider. [Mutación sin duda relacionada con la lluvia ácida que provocó la explosión de los reactores nucleares en una ciudad llamada Chernobil, Ucrania].




¿Qué es esto?, dijo Michaeljackson mirando las dos pastillas rojas y el vaso de agua del grifo.
Es para el corazón, dijo Conrad Murray sin levantar la vista de los resultados del último examen médico que había efectuado al subdios un día antes.
No me pasa nada en el corazón.
Te pasará si no te las tomas.
¿Qué medicamento es?
¿Qué más te da cómo se llame? Soy tu médico y te digo que tienes que tomártelas si no quieres tener una insuficiencia cardiaca. Si no te fías de mi, me echas y punto, pero a ver dónde encuentras a otro que te recete todos esos calmantes sin pedir un examen psiquiátrico.


[CONTINUARÁ] 


miércoles, 1 de febrero de 2012

echo de menos las casas en las que he vivido

[Imagen: Layla Martínez]

Echo de menos las casas en las que he vivido. La primera de ellas tenía las paredes blancas y las pinté de rojo. Era de mis abuelos, pero estaban buscando a alguien que quisiera alquilarla. Viví yo sola durante cuatro años. A veces la gente se quedaba durante días. Amigos a los que habían desahuciado o que no querían volver a su casa o que me traían comida. Pensamientos en guerra/ quieren romper mi frente, escribió alguien en la pared del comedor. Un día rompimos el sillón saltando encima. Después me echaron de la biblioteca donde trabajaba y tuve que irme. Lo echo de menos. 

viernes, 27 de enero de 2012

las máquinas respiran con fuerza



Nuestra risa
estalla bruscamente
a causa del horror.

Comimos 
el pan de la locura
demasiado pronto. 

martes, 24 de enero de 2012

el sudor blanco del incesto




Manadas de turistas
corren violentamente
por sus jaulas
como si sus rótulas
fuesen a desencajarse,
como si los grumos
provocasen la fiebre.

Demasiado vino azul
en la adolescencia
demasiados delirios
de formas tentaculares.

Ahora sólo nos quedan
los labios morados
y el sudor blanco
del incesto. 

domingo, 22 de enero de 2012

dilatado hasta la muerte




Espero que mi viejo, que mi buen ojo del culo resista
en 60 años no se ha portado nada mal
aunque en Bolivia una operación de fisura
sobrevivió al hospital de altiplano-
Poca sangre, ningún pólipo, ocasionalmente
una leve hemorroide.
Activo, anhelante, receptivo al falo
botella de coca, vela, zanahorias
plátanos y dedos-
Ahora el sida lo vuelve cauteloso, pero
aún servicial-
Fuera el mal rollo, dentro el condón
amigo orgásmico-
Aún elástico músculo, descaradamente abierto al placer
pero en 20 años más, quién sabe,
los viejos sufren todo tipo de achaques
cuello, próstata, estómago, articulaciones-
Espero que mi viejo orificio se conserve joven
hasta la muerte, dilatado.

Allen Ginsberg

jueves, 19 de enero de 2012

MLKJPTWQXWXF #4



La realidad es un holograma parpadeantemente azul: un olor a ciervo sintético: un animalito sudoroso que se duerme muy fuerte. ¿No lo veis, estúpidos? ¿No lo veis?. La realidad es una silla de ruedas fluorescente: una flema fluorescente: una rótula absolutamente fluorescente. Sois jodidamente estúpidos. La realidad es exactamente esto: una merienda de negros: una jaula rosa decorada con purpurina: una civilización conformada por millones de bacterias. ¿No lo veis? La realidad es ETC eterna y absolutamente.