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miércoles, 23 de enero de 2013

Quién no ha tenido, siquiera una vez, deseos de acabar de ese modo con el pequeño sistema de envilecimiento y cretinización en vigor



"Si gracias al surrealismo podemos desechar sin vacilaciones la idea según la cual las cosas que existen son las únicas posibles, y si sostenemos que por un camino que “existe”, que podemos mostrar y ayudar a seguir, se puede llegar hasta lo que se afirmaba que no existe; si no encontramos palabras suficientes para estigmatizar la bajeza del pensamiento occidental; si no tememos entrar en insurrección contra la lógica; si no juráramos nunca que un acto cumplido durante el sueño tiene menos sentido que uno ejecutado despierto; si ni siquiera estamos seguros de que no terminásemos un día (mientras tanto yo escribo:un día; yo escribo: mientras tanto), que no terminaremos de una vez con el tiempo, vieja farsa siniestra, tren perpetuo en descarrilamiento, pulso loco, inextricable amontonamiento de bestias que revientan o ya reventaron, ¿cómo se pretende que demostremos ternura o incluso tolerancia frente a un aparato de conservación de cualquiera clase? Sería el único delirio realmente inaceptable para nosotros.

Es justamente desde el repugnante hervidero de esas representaciones carentes de sentido que nace y se nutre el deseo de ir más allá de la insuficiente y absurda distinción entre lo bello y lo feo, lo verdadero y lo falso, el bien y el mal. Y como del grado de resistencia que esta idea de elección encuentra depende el vuelo más o menos seguro del espíritu hacia un mundo por fin habitable, se concibe que el surrealismo no tema hacer un dogma de la rebelión absoluta, de la insumisión total, del sabotaje sistematizado y que no espere ya nada que no provenga de la violencia. El acto surrealista más simple consiste en salir a la calle empuñando revólveres y tirar sobre la multitud al azar cuantas veces sea posible. Quien no ha tenido, siquiera una vez, deseos de acabar de ese modo con el pequeño sistema de envilecimiento y cretinización en vigor tiene su lugar señalado en la multitud, con su vientre a la altura del tiro."


André Breton
Segundo Manifiesto Surrealista


miércoles, 16 de enero de 2013

Matemos a Rimbaud, adoremos a Saint-Just



 



Con apenas diecisiete años, Louis Antoine de Saint-Just abandonó la casa de sus padres y se marchó a París, cegado por la luz fluorescente que irradiaba la ciudad. El viaje fue costeado con el dinero que ganó vendiendo las joyas de su madre. En la ciudad, consiguió entrar en los círculos jacobinos por ser el autor de “Organt”, un poema en el que relataba la violación de una monja en medio de una orgía. Tenía veintidós años cuando estalló la Revolución Francesa, pero su aspecto pálido y enfermizo le hacía parecer un adolescente. Los santos capaces de afilar todas las guillotinas aparecían disfrazados de niños ojerosos. Hasta 1794, Saint-Just ocupó algunos de los cargos políticos y militares más importantes del nuevo gobierno revolucionario: teniente coronel de la Guardia Nacional, diputado, mano derecha de Robespierre, portavoz de los jacobinos de la Montaña, Presidente de la Convención, Delegado de los ejércitos del Rin y del Norte y miembro del temido Comité de Salud Pública. Las numerosas ejecuciones que se produjeron bajo su responsabilidad directa y aquel aspecto delicado le hicieron ganarse el sobrenombre de “el arcángel del terror”. Los ángeles, como los insectos, siempre habían estado en la cima de la cadena alimentaria. Y a veces podían ser caníbales: cuando estalló la sublevación de La Vendée, la piel de los vencidos fue utilizada para fabricar botas, que escaseaban en el frente, y la grasa de los cadáveres sirvió para engrasar los fusiles. Saint-Just fue el promotor de la idea, que resultó un éxito. En 1794 fue detenido y ejecutado junto a Robespierre. Su cabello rizado rodó por la tarima de madera durante unos segundos.     



[los datos han sido extraídos del libro "La facción caníbal", de Servando Rocha (La Felguera)]

domingo, 6 de enero de 2013

Y se les encargó, no que los matasen, sino que los atormentasen durante cinco meses







"Y se abrió el pozo del abismo; y del pozo surgió un humo semejante al de un gran horno; y con el humo de este pozo quedaron oscurecidos el sol y el aire, y del humo del pozo salieron langostas sobre la tierra, y les dio poder semejante al que tienen los escorpiones en la tierra. Y se les mandó que no hiciesen daño a la hierba de la tierra, ni a ninguna cosa verda, y a ningún árbol, sino solamente a los hombres que no tuviesen la señal de dios sobre sus frentes. Y se les encargó, no que los matasen, sino que los atormentasen durante cinco meses; y el tormento que causan es como el que causa un escorpión cuando hieres a un hombre."

Apocalipsis 9:2-18


"Dejadlos, son ciegos guiando a otros ciegos. Y si un ciego guía a otro ciego, ambos caerán en el hoyo"

Mateo 15:14

domingo, 9 de diciembre de 2012

vendrá el santo que afile las guillotinas





Desde que conocí la obra de William Blake este verano no he hecho más que encontrar hilos que me conducían a él. Las casualidades han sido tantas que casi tengo la sensación de que no lo son, de que hay una voz que me susurra al oído cuál es el paso siguiente. O igual es que todo caos tiene en realidad un orden subyacente que solo podemos entrever de vez en cuando. O puede que el tiempo no sea lineal y Blake esté viviendo ahora mismo en dimensiones paralelas a la nuestra y a veces los hilos entre unas y otras se entrecrucen. O simplemente puede que me esté obsesionando. No lo sé.

Primero fue "El matrimonio del cielo y el infierno", que encontré olvidado en un banco de una estación de Cercanías. Días antes había oído hablar por primera vez de Blake debido a la exposición de sus grabados que hubo en Madrid, pero lo empecé a leer sin muchas ganas. Al llegar a mi estación estaba en trance, al borde de la fiebre. Después fue el libro de Servando Rocha, "La Facción caníbal". En uno de los capítulos contaba la obsesión de Blake por el infierno y sus frecuentes delirios, que lo llevaron a participar en los disturbios de Gordon, en los que veía la plasmación de muchos de sus ideas sobre la venida del anticristo. Lo veo incendiando la prisión de Newgate y cantando como un loco bajo un cielo apocalíptico del color de las hogueras que ardieron por toda la ciudad. O rezando de rodillas al santo caníbal que debía volver a afilar las guillotinas. La última coincidencia ha sido "Bello como una prisión en llamas", en la que relata estos mismos disturbios y aparece también la figura de Blake, disparando desde detrás de una barricada a los soldados salidos de la misma boca del infierno.


Aquí os dejo los enlaces a "El matrimonio del cielo y el infierno" y mi reseña sobre "Bello como una prisión en llamas". en Culturamas.



Tigre, tigre, que te enciendes en luz
por los bosques de la noche
¿qué mano inmortal, qué ojo
pudo idear tu terrible simetría?

¿En qué profundidades distantes,
en qué cielos ardió el fuego de tus ojos?
¿Con qué alas osó elevarse?
¿Qué mano osó tomar ese fuego?

¿Y qué hombro, y qué arte
pudo tejer la nervadura de tu corazón?
Y al comenzar los latidos de tu corazón,
¿qué mano terrible? ¿Qué terribles pies?

¿Qué martillo? ¿Qué cadena?
¿En qué horno se templó tu cerebro?
¿En qué yunque?
¿Qué tremendas garras osaron
sus mortales terrores dominar?

Cuando las estrellas arrojaron sus lanzas
y bañaron los cielos con sus lágrimas
¿sonrió al ver su obra?
¿Quien hizo al cordero fue quien te hizo?

Tigre, tigre, que te enciendes en luz,
por los bosques de la noche
¿qué mano inmortal, qué ojo
osó idear tu terrible simetría?


William Blake, El tigre.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

entrevista en Irola Irratia




Hace unos días me entrevistaron para una de las radios libres más conocidas y que más tiempo llevan emitiendo, Irola Irratia, en Bilbao. La labor de estas radios siempre me ha parecido muy importante, porque hacen estallar el discurso único que repiten una y otra vez los medios de comunicación convencionales, que no son otra cosa que los altavoces de la dominación. Por cercanía yo sigo más Radio Vallekas, otra de las veteranas, pero ahora todas ellas emiten también en la red, así que pueden oírse desde cualquier lugar del mundo. La entrevista era para hablar de mi columna del mes pasado en Culturamas, en la que hablaba de la paranoia colectiva sobre los infiltrados y los encapuchados que surgió a raíz del 25S, y de paso hacer un poco de autocrítica de los movimientos sociales. La entrevista y mis opiniones sobre el tema no pretender ser otra cosa que una aportación más a un debate que yo creo necesario, porque si carecemos de un discurso propio, acabaremos tragando con el discurso dominante. Abajo todos los enlaces.




viernes, 16 de noviembre de 2012

14N: La noche de la rabia




La indignación ya no es suficiente. El sistema no solo se ha mostrado incapaz de resolver las injusticias que sufre la población, sino que además ha seguido generándolas en una profundidad y una cantidad mucho mayores. A partir de este momento, la rabia comenzará poco a poco a ser un sentimiento cada vez más extendido, como mostró la jornada de huelga del miércoles pasado. La rabia en forma de gritos, de pintadas, de pancartas, de contenedores ardiendo, de cristales rotos. La rabia por el dolor de las injusticias y por las ganas de hacer algo para cambiarlas. Una rabia de la que podemos estar orgullosos porque significa que nos duelen las injusticias de los demás, que las sentimos como nuestras. Pero una rabia que de momento solo es un paso más y que tiene que transformarse en muchos otros. 


[Entrada completa en Culturamas, haciendo click aquí]

lunes, 12 de noviembre de 2012

constatación de que los insectos son demasiado parecidos a los ángeles de alas membranosas



Después de casarse con la muchacha que llevaba un escarabajo atado con un hilo a la muñeca derecha 
-señal inequívoca de haber conocido las inyecciones de cloro o de haber gritado azul azul azul azul escondida debajo de la cama o de haber escupido a los mendigos que pronunciaban palabras incoherentes-, el funcionario de manos diminutas fue trasladado a un sótano dedicado a la inspección de plagas. Allí pensó que sus pequeños dedos podían ser de utilidad, pero pronto se dio cuenta de que los insectos son demasiado parecidos a los ángeles de alas membranosas que persiguen a las muchachas. Que las persiguen y las atan a los pararrayos y rezan durante días hasta que llega una tormenta y las ven explotar en miles de destellos blancos y breves. Rezan tanto que les sale polen de las rodillas y sus huesos se vuelven frágiles y brillantes como el papel de aluminio. 

[texto que forma parte de un 
poemario aún en construcción]

domingo, 4 de noviembre de 2012

el terror constituye el único acto de admiración





"A los terroristas los contemplamos como los únicos héroes posibles en nuestros días. El modo en que viven ocultos en la sombra, en que cohabitan de buen grado con la muerte. El modo en que odian muchas de las cosas que tú odias. Su disciplina y su astucia. La coherencia de sus vidas. El modo en que provocan la admiración. En estas sociedades reducidas a la indiferencia y a la opulencia, el terror constituye el único acto que aún conserva sentido. Hay demasiado de todo; hay más cosas, más mensajes y más significados de los que podemos asimilar en diez mil vidas. Inercia-histeria. ¿A quién tomamos en serio? Tan solo al creyente mortífero, a la persona que mata y muere por su fe. Todo lo demás resulta absorbido. El artista ha sido absorbido, el loco callejero ha sido absorbido, procesado y asimilado. Dale un dólar, contrátale para un anuncio de televisión. Solo el terrorista se mantiene aparte. Nuestra cultura aún no ha resuelto el modo de asimilarle."

Mao II
Don DeLillo
Seix Barral

viernes, 19 de octubre de 2012

cuando puedes ser cualquiera, eres todos // por qué cubrirse la cara en una manifestación



 [Asturias, 2012]


"Cubrirse el rostro es un símbolo muy poderoso frente a un poder que se basa en la identificación y la clasificación, porque implica negarle esa capacidad. Implica decirle que no se está ahí en tanto que individuo, sino como parte de una colectividad, de una comunidad. Que no eres alguien con nombres y apellidos, sino que puedes ser cualquiera. Y cuando puedes ser cualquiera, eres todos.

Cuando un minero se cubre la cara no lo hace porque sea un infiltrado ni porque tenga miedo, lo hace porque es un símbolo que muestra su lucha y que dice que esa lucha no es por él, sino por todos los que van a quedar en la calle como consecuencia del cierre de las minas. Cuando un minero se cubre el rostro, todos somos él."


Un poco de debate sobre por qué cubrirse la cara en una manifestación. O sobre por qué no caer en la paranoia colectiva de los infiltrados. Para leer la columna entera, hacer clic en el enlace de abajo:


viernes, 12 de octubre de 2012

las predicciones, la dominación y las alternativas// "La convivencialidad", de Ivan Illich



Os dejo mi reseña en la revista Culturamas de uno de esos libros que te entran en la cabeza como un disparo y te dejan el cerebro hecho trozos. Me emocionó y me puso la piel de gallina a partes iguales, sobre todo cuando predice treinta años antes la crisis en la que estamos inmersos. Y no queráis saber el final de la predicción si no hacemos algo por cambiar las cosas, lo cuento en la reseña:


martes, 25 de septiembre de 2012

una historia de las que hacen y curan heridas para un día como hoy


Severino Di Giovanni


América Scarfó



Investigando para un artículo que espero que se publique pronto (he puesto velas a Marilyn Manson y a Santa Gema bonita) me encontré con una historia de esas que hacen heridas. O que las curan, no lo sé. De todas formas me apetecía contarla, sobre todo un día como hoy, en que la gente sencilla y valiente saldrá a la calle para luchar por lo que es suyo.

Argentina, 1928. Severino Di Giovanni es perseguido por la policía por luchar para que unos pocos no decidan sobre la vida de todos, por creer que es posible cambiar las cosas. Acepta la invitación de la familia Scarfó, que se ofrece a refugiarlo en una habitación de su casa, una especie de piso franco. Di Giovanni llega allí de noche, con su mujer y sus dos hijos pequeños. Solo tiene veinticuatro años, pero aparenta muchos más. Quizá porque su mirada hace daño incluso cuando se ríe. Se sienta en la mesa de la cocina y le pregunta a los tres hijos del matrimonio Scarfó si son anarquistas. Todos dicen que sí. El mayor solo tiene unos años menos que Di Giovanni, y pasa a formar parte de su grupo de afinidad, de los compañeros con los que seguirá luchando a pesar de estar perseguido. La menor tiene quince y se llama América. Él la mira y sonríe. No lo ha dudado ni un momento.

Pasan las semanas y la estancia en casa de los Scarfó comienza a prolongarse. El matrimonio de Di Giovanni hace mucho que no funciona, quizá nunca lo hizo, y él empieza a enamorarse de América. En medio de una casa llena de gente y de una cuidad llena de plomo y cenizas. Ella es solo una adolescente y él empieza a ser atacado por todos los frentes, incluso dentro del propio movimiento. América le defiende escribiendo una carta a Émile Armand, el teórico más importante del amor libre, un francés loco que creía en el amor por encima de todas las cosas:

"Creímos, al principio, que sería imposible. Cada uno continuó viviendo entre la duda y el amor. El destino hizo lo demás. Abrimos nuestros corazones, y nuestro amor y nuestra felicidad comenzaron a entonar su canción en medio de la lucha y del ideal. El amor libre que no conoce barreras ni obstáculos. También su mujer simpatiza con nuestras ideas. Fue así como la esposa de mi compañero y yo hemos llegado a ser amigas. Ella no ignora nada de lo que representa para mí el hombre que vivía a su lado, porque él se lo confió. Por otra parte, él la dio libertad de actuar como ella deseara. [..] Pero he aquí que algunos se han erigido en jueces. Hay también otros que nos tratan de degenerados y de enfermos. A todos ellos les contesto: ¿por qué? ¿porque vivimos la vida en su verdadero sentido? ¿porque amamos sin importarnos los códigos o las falsas morales?"

Sin embargo, la militancia es arriesgada y Di Giovanni acaba siendo detenido en 1930, junto al hermano de América, Paulino. La orden del Presidente Uiburu es clara: deben ser ejecutados. América tiene que huir y las cartas de amor que le escribía a Severino son confiscadas por el gobierno. No las recuperará hasta sesenta años más tarde, con 86. "No vengo a pedir nada, vengo a reclamar lo que es mío", dijo.





[La obra más importante sobre amor de Émile Armand, "Vida sensual y camaradería amorosa", puede encontrarse en la biblioteca del blog.]
 [Esta entrada va con especial cariño a todos lo que me leen desde Argentina, que sé que son algunos]

lunes, 17 de septiembre de 2012

Crónicas de la Máquina



Hoy estreno columna sobre análisis sociopolítico en la sección "Pensamiento" de la revista Culturamas. El primer artículo va sobre la convocatoria para rodear el Congreso el día 25 de septiembre, sobre las limitaciones a las que se enfrenta y sus posibilidades de provocar cambios reales. Para leerlo, click en el enlace de más abajo:


viernes, 31 de agosto de 2012

"somos, seguramente, bárbaros, ya que ciertas formas de civilización nos dan asco" // Libros sobre incendios










Historia de un incendio es uno de mis libros favoritos. Lo compré por impulso hace seis años en uno de los puestos que ponen los domingos por la mañana en Tirso de Molina, y desde entonces lo he leído tantas veces que hay partes del texto que sé de memoria. Entonces no conocía al autor, Servando Rocha, ni a la editorial, La Felguera, pero fue de esas veces que sabes que tienes que leer ese libro, que de alguna manera está hecho para ti. El subtítulo decía Arte y revolución en los tiempos salvajes. De la Comuna de París al advenimiento del Punk, y yo entonces estaba haciendo un trabajo para la carrera sobre los sucesos de la Comuna de París y la influencia en ellos del pensamiento anarquista. Además llevaba imperdibles en las orejas y camisetas hechas pedazos y el pelo de algún color indefinido entre el rubio y el morado, así que simplemente aquel libro era para mí. Lo leí con una sensación de vértigo casi dolorosa, en apenas un día y medio. En aquel momento no procesé ni siquiera una cuarta parte de toda la información que había en él, pero desde entonces lo he vuelto a leer muchas veces, y aún lo sigo haciendo.

El libro cuenta la historia de todas las corrientes artísticas que utilizaron la música, la literatura o la pintura para atacar los puntos de flotabilidad del sistema, desde el romanticismo al punk, pasando por el dadaísmo o el surrealismo. Rocha construye un estudio extremadamente bien documentado, pero además lo hace con pasión y compromiso, y eso se nota. Precisamente ahí es donde está la principal diferencia con Rastros de carmín, un libro anterior al de Rocha y más conocido que también hace un recorrido por la contracultura, aunque limitada al siglo XX. Pero un libro así no puede escribirse sin un bidón de gasolina en una mano y una cerilla en la otra.

Hace unos días encontré otro libro de una temática similar, El asalto a la cultura, publicado por Virus y escrito por el gran Stewart Home. El libro de Home es mucho menos ambicioso, es más una serie de apuntes sobre algunas corrientes de la subcultura anglosajona, pero su punto fuerte es que también está escrito desde el compromiso. De hecho, el propio autor participó en algunos de esos movimientos y cuenta su experiencia en ellos. Personalmente creo que es un buen complemento a Historia de un incendio, pero si solo pudiese leer uno de ellos, escogería sin duda este último. No todos los días tenemos la suerte de encontrar a Lautréamond, Valerie Solanas y The Clash en el mismo libro.



[En la biblioteca del blog se puede encontrar  El asalto a la cultura,  en versión pdf y puesto a disposición  por la propia editorial]




miércoles, 15 de agosto de 2012

Omnia sunt communia! // Historia del sabotaje en la Edad Media

Ejecución de la anabaptista frisona Anneken Hendrix





Omnia sunt communia! o "¡Todo es común!" fue el grito usado por los campesinos anabaptistas para levantarse contra los príncipes protestantes y el emperador católico, construyendo una utopía colectivista que estaría en las bases del socialismo, junto con otras de las numerosas herejías medievales. Perseguidos, asesinados y quemados en la hoguera por sus enemigos, los anabaptistas fueron borrados de la faz de la tierra, pero su levantamiento no fue el único. Lejos de lo que la historiografía mainstream suele hacernos creer, la Edad Media fue un periodo de fuerte conflictividad social, en el que la lucha por lo común fue una constante:


"Hacia finales del siglo XIV, la revuelta del campesinado contra los terratenientes llegó a ser constante, masiva y, con frecuencia, armada. Sin embargo, la fuerza organizativa que los campesinos demostraron en ese periodo fue el resultado de un largo conflicto que, de un modo más o menos manifiesto, atravesó toda la Edad Media. [...] Como indican los archivos de las cortes señoriales inglesas, la aldea medieval era el escenario de una lucha cotidiana. En algunas ocasiones se alcanzaban momentos de gran tensión, como cuando los aldeanos mataban al administrador o atacaban el castillo de su señor. Más a menudo, sin embargo, consistía en un permanente litigio.  [...] El momento más importante de la lucha de los siervos se daba en ciertos días de la semana, cuando los siervos debían trabajar en la tierra de los señores. Los arrendatarios no iban ni enviaban a sus hijos a trabajar la tierra de los señores cuando eran convocados para la cosecha, o iban a los campos demasiado tarde, para que los cultivos se arruinaran, o trabajaban con desgana, tomándose largos descansos, manteniendo en general una actitud insubordinada."


Calibán y la bruja. Mujeres, cuerpo y acumulación originaria.
Silvia Federici
Traficantes de Sueños
(el libro de puede descargar gratuitamente 
en la página de la editorial)

lunes, 13 de agosto de 2012

los libros que me han dejado el cerebro hecho trozos

(el panóptico de Bentham, la institución central de dominación en "Vigilar y castigar")


Hace un par de días una amiga me dijo que necesitaba leer un libro de esos que te cambian la forma de ver el mundo, de los que hacen que te explote la cabeza por dentro. Empecé a darle títulos y me dijo que por qué no se los escribía, que no se iba a acordar de todos. Así que aquí está la lista que le hice:

1. Vigilar y castigar, Michel Foucalt (Siglo XXI): para mí, Foucault es un pensador imprescindible para entender las estructuras de dominación que aparecen a principios del XIX y que siguen vigentes en la actualidad. Vigilar y castigar me entró en la cabeza como un disparo, me obsesionó tanto que en mi primera casa tenía frases escritas en las paredes en la habitación. De hecho hay frases que todavía me sé de memoria.

2. Testo Yonki, Beatriz Preciado (Espasa): leí Testo Yonki en un momento en que me estaba replanteando muchas cosas y me ayudó a encontrar una especie de estabilidad ideológica. Es tan brutal que no sé qué deciros de él, aparte de que lo leáis. Podría deciros que hay experimentos con testorona en gel, análisis sobre el sistema de dominación actual, polvazos con dildos, pero se quedaría corto, así que leedlo. 

3. La represión del deseo materno y la génesis del estado de sumisión inconsciente, Casilda Rodrigáñez (Crimentales): para mí, este libro es probablemente la mejor respuesta a la pregunta de por qué aguantamos la dominación, por qué aguantamos toda esta mierda sin rebelarnos. Y esto es mucho decir. Casilda me parece una pensadora imprescindible e injustamente desconocida, que ha pagado el precio de decir lo que quiere como quiere, fuera de los circuitos académicos y comerciales. Todos sus libros se pueden descargar gratis en su página.

4. La función del orgasmo, Wilhem Reich (Paidós): llegué a este libro a partir de Casilda Rodrigáñez y os juro que me dejó el cerebro hecho trozos. Reich se formó con Freud, pero abandonó las tesis freudianas porque entendió que el psicoanálisis era demasiado conservador, en la medida en que trataba de adaptar al individuo a la sociedad y no cambiar esta última. Así que se propuso construir una teoría que posibilitase el cambio social y lo pagó caro. Hace algo más de cincuenta años que murió en la cárcel de la resplandeciente democracia estadounidense.

5. La conquista del pan, Piotr Kropotkin (Ediciones 29): mis ideas más profundamente arraigadas se las debo a Kropotkin, así que qué decir de este libro. Probablemente no es el mejor de este autor, pero es el que más significó para mí a nivel personal. Si queréis algo de más densidad intelectual, leed "La selección natural y el apoyo mutuo", en el que establece un debate con Darwin en el que sostiene que la evolución de las especies no se debe a la lucha entre los individuos, sino a la cooperación. (Por cierto, los últimos estudios sobre la aparición de los primeros seres vivos descendientes de las bacterias parecen darle la razón). 

6. Futuro primitivo, John Zerzan (Numa): Zerzan es probablemente el pensador anarquista de más peso intelectual que hay actualmente. Este libro es un ensayo brillante que recoge los últimos descubrimientos sobre la vida cotidiana en el Paleolítico, muy alejados de lo que normalmente tendemos a creer.

7. El placer armado, Alfredo M. Bonnano (fanzine): Bonnano ha escrito mucho sobre los límites y las posibilidades actuales del cambio social y la insurrección, también desde un punto de vista anarquista. "El placer armado" le costó la cárcel hace unos años en Italia, a pesar de que solo teorizaba sobre las posibilidades del uso de la violencia en los procesos de cambio social, sin hacer una apología de ella. 

8. El enigma de la docilidad, Pedro García Olivo (Virus): otra brillante respuesta a la pregunta de por qué no nos rebelamos, de por qué aguantamos la dominación. Sus tesis se centran sobre todo en la función de la Escuela en ese "exterminio global de la disensión y la diferencia", como él mismo lo llama, y toma una clara posición a favor de las tesis de la antipedagogía. 

9. Desde abajo y desde fuera, Miquel Amorós (Pepitas de calabaza): Amorós es otro de los pensadores imprescindibles para entender de qué va todo esto. Especialmente interesantes son sus ensayos sobre el TAV, el desarrollo del urbanismo en los últimos años y el ecologismo, así como sus tesis antidesarrollistas.

10. Teoría king kong, Virginie Despentes (Melusina) + Devenir perra, Itizar Ziga (Melusina): los leí a la vez y   cambiaron mi forma de entender el feminismo. Probablemente no sean de la misma densidad intelectual que los anteriores, pero son importantes para entender el revulsivo que ha supuesto el transfeminismo y la teoría queer en el hasta entonces anquilosado movimiento feminista. 

martes, 10 de julio de 2012

ya estamos jodidos


Estudié Ciencias Políticas, y en la universidad conocí a gente de todas las ideologías: anarquistas, troskistas, estalinistas, socialdemócratas, democristianos. Conocí a gente que estaba en el PCE, en IU, en el PP, en el PSOE, que militaba en CNT, en centros sociales okupados. Con algunos discutí a gritos y con otros me fui de cañas. Algunos me hicieron ver las cosas de otra manera y a otros se las hice ver yo. Algunos creían que la violencia es un arma legítima en las luchas sociales y otros que no.

Para mi las dos posturas son válidas: creer en la violencia como herramienta en un conflicto social tiene argumentos a favor y en contra y podríamos debatir durante horas. Pero no es de eso de lo que quiero hablar: la gente que tiene ideas y las defiende me gusta, aunque sean contrarias a las mías. Siempre me gustó discutir. Lo que me molesta es la doble moral, las incoherencias, la defensa de unas cosas o de otras según con quién estés. Y con el conflicto de los mineros ha vuelto a pasar: las mismas personas que criticaron el uso de la violencia en el 15M ahora cuelgan en facebook y en twitter imágenes de barricadas ardiendo, de encapuchados tirando piedras a los policías. Eso es lo que no entiendo. Si creemos que los mineros tienen derecho a defenderse de la violencia ejercida contra ellos por el Estado ¿por qué no creemos que la tienen los parados, los precarios, los jóvenes que no pueden independizarse, los que trabajan el doble de lo que dice su contrato? ¿por qué apoyar que los mineros enciendan barricadas y se defiendan de la policía con tirachinas y criticar que lo hagan los jóvenes que son desalojados de la Plaza Cataluña?. Si creemos que la violencia es un arma legítima debería serlo siempre, sobre todo en conflictos que no son tan diferentes.

Me da la sensación de que les gustan los conflictos cuando no les afectan, los encapuchados cuando están en Méjico y no en Barcelona, la confrontación cuando son otros la que tienen que sufrirla. Que en el fondo, mucha de la gente que critica el uso de la violencia cuando el conflicto está cerca y no cuando está lejos, lo que tiene es miedo de perder los pocos privilegios que le quedan. Miedo del gueto, de los que están peor que nosotros y tienen más rabia, de convertirse en marginados. Pero tengo una noticia para vosotros: ya somos los marginados, ya estamos tragando el barro del fondo, ya nos han jodido. Y todos los que estamos jodidos nos parecemos demasiado:


Asturias

Palestina

Barcelona

Oaxaca

Grecia

martes, 26 de junio de 2012

no leáis a Lautréamont



Hace demasiado calor para leer a Lautréamont. Para leer a un loco que tortura a otros locos y recorre los cementerios cegado por la absenta. Para leer cuando besaba a un niño de rostro sonrosado hubiese querido arrancar sus mejillas con una navaja y lo habría hecho a menudo si la Justicia, con su largo cortejo de castigos, no lo impidiese. Maldoror me susurra al oído con la boca llena de hojas de belladona y no me deja dormir. Me cuenta cómo aplastó la cabeza de un ahogado con una piedra para que no pudiese salir del agua, cómo violó y asesinó a una niña que dormía entre la maleza, cómo ejecutó a tres mujeres. Coloqué la suave gracia de los cuellos de tres muchachas bajo la cuchilla. Ejecutor de la justicia, solté el cordón con la experiencia aparente de una vida entera, y el hierro triangular, cayendo oblicuamente, cercenó tres cabezas que me miraron con dulzura. Hace calor y Los cantos de Maldoror es un libro horrible, y sexual y febril y no me deja dormir. Leo que Lautréamont murió a los 24 años por una enfermedad infecciosa en el cuarto de una pensión. Que su familia siempre mantuvo que había sido envenenado por su vinculación con grupos de extrema izquierda, pero ni siquiera fueron al entierro. Decían que era un enfermo y un blasfemo y que ardería en el infierno. Pero a Lautréamont eso le habría gustado.

lunes, 28 de mayo de 2012

niños que mutilan a otros niños



Niños que mutilan a otros niños. Niños que desentierran los cadáveres de sus hermanitos muertos. No dejéis solos a los niños o celebrarán rituales sádicos y crueles. Niños que decapitan perros abandonados y exhiben sus cabezas como trofeo. Niños que violan a otros niños. Y se clavarán agujas en los genitales y darán de comer insectos a sus muñecas y les arrancarán la cabeza. Niños que dejan morir a sus mascotas de hambre y sed. Niños que golpean a otros niños. Niños que asesinan a otros niños. Y jugarán a ser adultos y les daréis asco y pena. Leed "Nada" y sabréis lo que hacen los niños cuando no los miramos. Leed "Nada".



[las frases en cursiva son de un poema 
de El Libro de la Crueldad]

lunes, 14 de mayo de 2012

hablo de terroristas formados en una sala de estar



"Y entonces veréis lo que puede llegar a hacer cuando se encabrone la generación mejor formada y más expoliada de toda la historia de Europa. Hablo de ese chavalote de León que ya lleva tiempo pensando en vaciar un saco de cianuro en la tolva de la depuradora de aguas potables de su ciudad. Hablo de esa chica de Tarragona que hace una semana estuvo a punto de lanzarle una bombona de butano al Audi de su jefe, cuando esperaba al ralentí, bajo su balcón. Hablo del ingeniero de Alicante que trabaja de camionero y que sabe que, con la inercia que alcanza su vehículo cuando circula con el remolque lleno hasta las trancas y a 120 por hora, no habrá muro que consiga detenerlo si embiste algo como el reactor nuclear de Vandellós.

Hablo de terroristas formados en una sala de estar. Hablo de una hornada de gente que es incapaz de fraguar una revolución porque solo ha visto en la televisión un tipo de acontecimiento supuestamente revolucionario: el atentado."

Cenital
Emilio Bueso

sábado, 28 de abril de 2012

aún pueden oírse nuestras risas



Después llegó la época
en que los boy scouts
comenzaron a fusilarnos
en un intento
de purificar la raza.

Aún pueden oírse
nuestras risas.